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Por Marcos Romero
CIUDAD DE MEXICO, 6 (ANSA) - Las bandas delictivas han
hallado en el robo de combustibles mexicano una nueva mina de
oro, que les reporta cada año alrededor de 380 millones de
dólares de ganancias por la extracción y venta ilegal de unos
25.000 barriles diarios, equivalente al 1% de la producción
nacional. El combustible saqueado suele ser transportado hacia
Centroamérica, El Caribe y otras regiones para abastecer el
mercado negro y se ha convertido en una fuente de riqueza tan
promisoria como la venta de droga. El pasado 26 de julio, un barco de bandera estadounidense fue
confiscado frente a las costas del estado de Tabasco y sus siete
tripulantes de nacionalidad hondureña fueron arrestados por la
Marina mexicana por llevar de contrabando casi 400.000 litros de
diesel. El buque abastecedor "Capitán Kenny" fue usado para cometer
el robo de hidrocarburos, según la Armada de México. La operación fue realizada durante una inspección rutinaria
172 kilómetros al noreste del puerto Dos Bocas, cerca de los
principales yacimientos petrolíferos de México, frente a las
costas del Golfo homónimo. Se estima que el combustible fue obtenido perforando
directamente la red de ductos de Petróleos Mexicanos (Pemex). Pemex Exploración y Producción (PEP) mantiene una alerta
permanente por el creciente robo de crudo, que representa 1% de
la producción total diaria -unos 25.000 barriles diarios-, según
el cálculo de Carlos Morales, director de la filial de la firma
gubernamental Petróleos Mexicanos (Pemex). "Hemos sorprendido a pipas (camiones cisternas) cargadas
saliendo de instalaciones", dijo Morales.
MRM-DS/DFG
06/08/2012 19:19
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